Mayor precisión, mejor recuperación y resultado estético
La rinoplastia permite modificar determinadas características de la nariz buscando una mejor integración con el conjunto del rostro. Cuando existen alteraciones funcionales, la planificación puede incorporar también su valoración y tratamiento.
En pacientes con alteraciones funcionales, la valoración puede incluir el tabique y otras estructuras relacionadas con la respiración para determinar si es necesario asociar tratamiento funcional.
Evaluación personalizada para entender tus necesidades y expectativas.
Diseño de un plan detallado y adaptado a tu anatomía facial.
La técnica se selecciona según la anatomía nasal, la relación de la nariz con el rostro y los objetivos definidos durante la valoración.
Seguimiento postoperatorio protocolizado y recuperación progresiva según la cirugía realizada y la evolución individual.
Abordaje cerrado: las incisiones se realizan en el interior de las fosas nasales.
Puede ser adecuado en determinados casos según las modificaciones necesarias.
La elección del abordaje corresponde al cirujano tras estudiar la anatomía.
Abordaje abierto: incorpora una pequeña incisión en la columela y permite una exposición amplia de las estructuras nasales.
Puede indicarse cuando la planificación requiere un control directo de determinadas estructuras.
La cirugía puede requerir reducir, reposicionar, reforzar o reconstruir determinadas estructuras para conseguir una nariz proporcionada y estable, según las necesidades de cada caso.
En determinados casos puede ser necesario utilizar cartílago para reforzar, reconstruir o dar soporte a estructuras nasales.
El origen y la necesidad del injerto se determinan de forma individual.
Cuando el paciente presenta dificultad respiratoria u otras alteraciones funcionales, se realiza una valoración específica de las estructuras implicadas.
Si está indicado, el tratamiento funcional puede asociarse a la rinoplastia estética.
La tecnología ultrasónica puede utilizarse en determinadas fases del trabajo sobre el hueso nasal, permitiendo realizar maniobras óseas de forma controlada. Su utilización depende de la planificación quirúrgica y no sustituye el criterio ni la técnica del cirujano.
La duración depende de la complejidad del caso, de las estructuras que sea necesario tratar y de si se asocia cirugía
funcional.
El tiempo estimado se explica una vez definido el plan quirúrgico.
Durante los primeros días son habituales la inflamación y, en algunos pacientes, hematomas.
El seguimiento se realiza de forma progresiva y las indicaciones postoperatorias se adaptan a la cirugía realizada. La recuperación visible inicial no equivale al resultado definitivo.
Los cambios estructurales de una rinoplastia están concebidos para ser duraderos, aunque la nariz y el rostro continúan experimentando cambios naturales con el paso del tiempo.
Como cualquier cirugía, la rinoplastia presenta posibles riesgos y complicaciones, entre ellos sangrado, infección, alteraciones de la cicatrización, asimetrías, cambios de sensibilidad, alteraciones funcionales o necesidad de procedimientos adicionales. Los riesgos específicos se explican individualmente durante el proceso de consentimiento informado.
Los cambios se aprecian progresivamente. La inflamación disminuye con el tiempo, pero la nariz continúa evolucionando durante meses; determinadas zonas, especialmente la punta, pueden tardar más en definirse.
Valoramos la anatomía nasal y facial, la función respiratoria cuando procede, el estado general de salud, las expectativas del paciente y qué cambios son técnicamente razonables.
La indicación se establece de forma individual tras la exploración.
En RC la valoración quirúrgica integra la perspectiva de cirugía plástica y cirugía oral y maxilofacial. Esta combinación permite estudiar la nariz no como un elemento aislado, sino en relación con el perfil, las proporciones faciales y, cuando corresponde, la función.
Buen estado de salud general
Problemas estéticos o funcionales con la forma de su nariz
Piel que se adapte bien a la nueva estructura nasal.
Expectativas realistas sobre los resultados de la cirugía
Cada rinoplastia se planifica a partir de la anatomía nasal, las proporciones faciales, la función cuando procede y los objetivos acordados con el paciente.
El abordaje se selecciona de forma individual y el seguimiento continúa durante la evolución postoperatoria.
Estamos comprometidos con tu seguridad y satisfacción.
Armonización de las proporciones nasales
Tratamiento de alteraciones estructurales seleccionadas
Valoración y tratamiento funcional cuando esté indicado
Planificación orientada a respetar la identidad facial
Disponemos de un servicio de videoconsulta online para primeras valoraciones con el equipo médico de RC Estética de forma gratuita. Selecciona día y hora y te confirmaremos tu cita vía email.
*Este servicio no está disponible para atender revisiones de cirugías, las cuales deberán ser presenciales.
Te ofrecemos una solución personalizada
Ven y conócenos
Suscríbete a nuestra newsletter y recibe alertas de consejos y cuidados para tu rinoplastia u otros tratamientos.
¿Necesitas otra financiación? Consulta con nuestro equipo por todas las opciones disponibles.